BYD Shark en Argentina: ¿La pick-up que viene a jubilar al gasoil?

BYD Shark en Argentina: ¿La pick-up que viene a jubilar al gasoil?

April 21, 20263 min read

Si pensabas que el mercado de las "chatas" en Argentina ya lo habías visto todo con la pelea entre Hilux, Amarok y Ranger, preparate. La BYD Shark acaba de desembarcar en el país y no pide permiso: es híbrida enchufable, acelera como un deportivo y tiene más tecnología que un centro de cómputos.

Un salto cuántico bajo el capot: chau ruido, hola torque

Lo primero que tenés que saber es que la Shark no juega con las reglas tradicionales. Mientras que las de siempre se pelean por ver quién tiene el motor turbodiésel más eficiente, BYD metió un sistema híbrido enchufable (PHEV) que te vuela la peluca. Estamos hablando de una potencia combinada de 437 CV y un torque de 650 Nm. Para que te des una idea: acelera de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos. Sí, leíste bien. Una camioneta de más de cinco metros que sale disparada como un GTI.

Pero no todo es velocidad. La gracia de este sistema DMO (Dual Mode Off-Road) es que podés andar hasta 100 kilómetros en modo 100% eléctrico. Es decir, podés ir y volver del laburo o moverte por la ciudad sin gastar una gota de nafta. Y cuando te querés ir de viaje, el motor térmico entra en acción para darte una autonomía total que ronda los 840 kilómetros. Es el fin de la angustia por el rango y el comienzo de una nueva era donde el torque eléctrico manda en el barro y en el asfalto.

Tecnología de otro planeta y un interior que parece un SUV de lujo

Si te subís a la Shark esperando el tablero rústico de una camioneta de laburo, te vas a llevar una sorpresa. El interior es puro confort y pantallas. Lo más llamativo es su pantalla central de 12,8 pulgadas que gira: la podés poner vertical u horizontal según te guste más el GPS o el Spotify. Además, viene con un tablero digital de 10 pulgadas y un Head-Up Display que proyecta la info en el parabrisas para que no saques los ojos del camino.

Pero el verdadero truco de magia es la "cámara 540°". No, no sumé mal. Combina la vista 360° tradicional con una cámara que mira por debajo del chasis (chasis transparente), ideal para cuando te metés en algún camino complicado y querés saber exactamente dónde estás pisando. A eso sumale que tiene el piso plano atrás gracias a que las baterías están integradas en la estructura (tecnología Cell-to-Chassis), lo que le da una comodidad a los pasajeros que viajan atrás que pocas chatas del segmento pueden envidiar.

¿Es una herramienta de trabajo o un juguete de lujo?

Acá es donde se arma el debate. La BYD Shark se lanzó con un precio de U$S 59.990. No es barata, pero si mirás lo que cuestan las versiones tope de gama de la competencia, el número tiene lógica, sobre todo por el nivel de equipamiento y seguridad (viene con ADAS completas, como frenado autónomo y control crucero adaptativo). En cuanto a los fierros, se la banca: carga 835 kilos y puede remolcar hasta 2.500 kilos.

El enfoque de BYD con este modelo es claramente el ocio premium y la aventura inteligente. Es para el que quiere una pick-up pero no quiere resignar el confort de un auto de alta gama ni el silencio de marcha de un eléctrico. Además, el sistema V2L (Vehicle-to-Load) te permite usar la chata como un enchufe gigante: podés conectar una cafetera, una notebook o herramientas eléctricas directamente a la batería del auto. Ideal para el camping o para cuando se corta la luz en casa y querés salvar la heladera.

Reflexión final

La BYD Shark no es para cualquiera, pero es el aviso de que el futuro ya llegó a las rutas argentinas. No viene a competir por ser la más barata, sino por ser la más avanzada. Si estás cansado de lo mismo de siempre y buscás una chata que te dé prestaciones de deportivo con el beneficio de un híbrido, el tiburón chino ya está nadando en nuestras aguas y tiene hambre de mercado.

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